Abogado privado o defensor público en la elección de su representación en casos de La Haya

En restitución internacional, lo gratuito puede salir muy caro

Cuando un niño ha sido trasladado o retenido ilícitamente en otro país, la elección del abogado no es una cuestión secundaria. Los procesos de restitución internacional son urgentes, técnicamente complejos y se desarrollan entre personas, idiomas y sistemas jurídicos diferentes. El propio Convenio de La Haya de 1980 exige que las autoridades actúen con rapidez. Por eso, el tiempo que el profesional pueda dedicarle al caso importa desde el primer día.

Las Autoridades Centrales suelen orientar al progenitor solicitante hacia mecanismos de asistencia jurídica gratuita. Esa posibilidad es indispensable para quien no puede afrontar los honorarios de un abogado particular y está expresamente contemplada entre las funciones de cooperación previstas por el Convenio. Tampoco se trata de cuestionar la capacidad, la honestidad ni el compromiso de los defensores públicos.

La diferencia es, ante todo, estructural ente el abogado privado o defensor público

Los defensores públicos deben atender simultáneamente numerosos expedientes. En esas condiciones, difícilmente puedan mantener en cada caso la misma disponibilidad que un abogado particular especializado, cuyo trabajo se concentra en estudiar detalladamente la situación, mantener una comunicación permanente con el cliente y preparar una estrategia específica.

Una restitución internacional exige mucho más que completar un formulario y presentar una demanda. Es necesario reconstruir cuidadosamente los hechos, seleccionar la prueba, estudiar el derecho del país de residencia habitual del niño, coordinar con abogados extranjeros, anticipar las defensas de la otra parte, controlar plazos extremadamente breves y reaccionar inmediatamente ante cada nuevo planteo.

El abogado particular puede conversar con el cliente antes de cada presentación, explicarle qué se alegará, consultar datos, corregir errores y adaptar la estrategia a la información que vaya apareciendo. Esa comunicación resulta especialmente importante cuando el progenitor vive en otro país y no habla español. En esas circunstancias, no comprender qué se presentó, qué resolvió el tribunal o qué documentación se necesita puede producir consecuencias difíciles de reparar.

La Defensa Pública puede obtener excelentes resultados y un abogado particular nunca puede garantizar que el caso se ganará. Pero eso no significa que las condiciones materiales de ambas representaciones sean equivalentes. En un proceso en el que una demora, una prueba omitida o una respuesta tardía pueden modificar el resultado, la disponibilidad, la especialización y la comunicación directa dejan de ser simples comodidades: pasan a formar parte de una defensa verdaderamente eficaz.

También hay algo que muchas familias desconocen: no es obligatorio iniciar el procedimiento exclusivamente por intermedio de la Autoridad Central. El artículo 29 del Convenio de La Haya permite que quien denuncia la violación de sus derechos de custodia acuda directamente ante las autoridades judiciales o administrativas del Estado donde se encuentra el niño. También lo hace el Convenio de 1996.

Las Autoridades Centrales cumplen una función esencial de cooperación, transmisión de información y seguimiento. Sin embargo, la propia Cancillería argentina aclara que la Autoridad Central no decide la restitución ni actúa como parte en el proceso judicial. Por lo tanto, el progenitor puede contratar directamente a un abogado particular en Argentina para iniciar y conducir la acción, sin perjuicio de mantener la cooperación con las Autoridades Centrales cuando resulte necesaria o conveniente.

La asistencia jurídica gratuita puede ser la única alternativa para muchas personas y merece absoluto respeto. Pero quien tenga la posibilidad de contratar un abogado particular verdaderamente especializado debería evaluar no sólo cuánto cuesta hacerlo, sino también cuánto puede costar no contar, desde el comienzo, con tiempo suficiente, comunicación permanente y una estrategia personalizada.

En restitución internacional, “gratuito” no siempre significa “sin costo”. A veces el costo aparece después, cuando el tiempo perdido ya no puede recuperarse. Su hijo es muy importante para usted y usted para su hijo. Si puede contrate siempre un abogado particular especialista en estos temas.

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